Esta sección trata de la capacidad de un extranjero para obtener visas inmigrantes y no-inmigrantes en puestos consulares estadounidenses en el extranjero. Con el fin de evitar potenciales problemas o retrasos asociados con la emisión de una visa, debemos estar familiarizados con las secciones relevantes de la ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), los reglamentos de USCIS y el Departamento de Estado (DOS), el Manual de Relaciones Exteriores del DOS, y los comunicados más recientes de la Oficina de Visado del DOS y las políticas y procedimientos internos del consulado específico. Un abogado de inmigración experimentado puede ayudar con estos reglamentos.

A. Procesamiento de visas de inmigrantes

El estatus de residencia permanente (“tarjeta de residencia”) es conferida a través de la emisión de una visa de inmigrante a través de un consulado estadounidense en el extranjero o a través de la aprobación de una solicitud de regularización de estatus (ver “regularización de estatus”) presentada en Estados Unidos ante USCIS. Para aquellos que estén presentes en los Estados Unidos con ambas alternativas disponibles, la regularización normalmente es el método de preferencia ya que el solicitante cuyo caso sea rechazado puede desafiar el rechazo a través de procesos de apelación administrativa y/o judicial y el solicitante no está obligado a abandonar Estados Unidos.

Sin embargo, es posible que existan situaciones específicas en donde es preferible pasar por el proceso de visa de inmigrante en el extranjero, por ejemplo cuando existan largos retrasos en USCIS. El procesamiento consular es particularmente atractivo en situaciones en que el tiempo es un factor, como los casos de lotería de diversidad o menores que “rebasarán la edad” (es decir, cumpla 21 años de edad).

Con el fin de ser elegible para una visa de inmigrante, el solicitante debe establecer su derecho en el marco de una de las clasificaciones indicadas bajo la Ley de Inmigración y Naturalización. Para reunir los requisitos, el solicitante debe ser:

  • El beneficiario de una petición de visa aprobada que otorgue clasificación preferencial de familiar inmediato o clasificación preferencial con base al empleo.
  • Un familiar derivado (es decir, cónyuges e hijos menores solteros preferenciales extranjeros si están acompañando o siguiendo para unirse al solicitante principal).
  • El extranjero tiene derecho a un estatus de inmigrante especial bajo la INA Sección 101(a)(27); o
  • El extranjero califica para una visa bajo legislación especial, como la Ley de protección de estudiantes chinos de 1992, Programa Ameriasiático de Vietnam o ciertas provisiones de la Ley de inmigración de 1990, como las disposiciones de la lotería de diversidad.

En la mayoría de los casos el procesamiento consular implica regresar al país de origen o última residencia del extranjero. Sin embargo, existen circunstancias en las que el extranjero no es capaz o no está dispuesto a regresar y pueda procesar la visa de inmigrante en un país tercero. Dichas circunstancias pueden incluir inconvenientes, temor a persecución, costos de viaje o falta de servicios consulares. Una oficina consular, como cuestión de criterio, puede aceptar una solicitud de visa de inmigrante de un extranjero que no sea residente, o que no esté presente físicamente en el área designada para dicho propósito.

Proceso de solicitud:
El procesamiento de visas de inmigrante es iniciado por el Centro Nacional de Visas (“NVC”). El NVC continúa con la revisión de sus procedimientos, habiendo completado el sistema paquete 3/4. El papel previsto del Centro Nacional de Visas es revisar la exactitud e integridad de la petición aprobada del inmigrante. Luego se elabora un expediente de caso y registro informático. Si la solicitud de visa de inmigrante puede ser procesada inmediatamente, se envía un paquete de instrucciones (anteriormente paquete 3) a un agente designado o abogado. La petición es reenviada al puesto apropiado en el extranjero para mayor procesamiento y emisión de visa. Si la fecha de prioridad del solicitante no permite el procesamiento inmediato, la petición es almacenada en las instalaciones y se envía una carta de explicación al solicitante o abogado, informando que el paquete de instrucciones será enviado cuando la fecha de prioridad se ponga al día.

Emisión de visa: 
A diferencia de las visas de no-inmigrante, que se adjuntan al pasaporte del solicitante, la visa de inmigrante es el Formulario DS-230, en conjunto con una aprobación por el oficial consular y los documentos de apoyo. Estos documentos se colocan en un sobre sellado para viajar a los Estados Unidos. Una visa de inmigrante es válida para viajar a los Estados Unidos durante un periodo de hasta seis meses. En algunas situaciones la visa puede ser emitida por un periodo más corto. Por ejemplo, es posible que la validez no podrá sobrepasar una fecha de 60 días antes de que expire el pasaporte del solicitante, o, al ser emitido a un niño acompañante, no puede sobrepasar la fecha en que el menor cumpla 21 años de edad.

Entrada a los Estados Unidos:
Una vez concedida la visa, el solicitante debe entrar en los Estados Unidos mientras la visa aún es válida. El solicitante es inspeccionado en el puerto de entrada. La INA Sección 204(e) dispone que una petición aprobada no garantiza la admisión y la INA Sección 291 coloca la carga de la prueba de elegibilidad en el solicitante. Una vez admitida, el pasaporte de la persona es marcado con el número “A” del solicitante y estampado con lo siguiente: “Procesado para I-551. Evidencia temporal de admisión legal para residencia permanente válida hasta _______. Empleo autorizado para el Formulario I-551.” A partir de la fecha de ingreso, la persona es considerada un residente permanente legal, aunque la tarjeta de registro de extranjero se enviará por correspondencia más tarde.

B. Procesamiento de visas de no-inmigrantes

La mayoría de los extranjeros que deseen entrar en Estados Unidos temporalmente para como visitantes, trabajadores y para otros fines están obligados a obtener una visa de no-inmigrante de un consulado estadounidense. Como resultado de los ataques del 11 de septiembre de 2001, el DOS ha instituido un procedimiento de verificación de seguridad adicional para personas originarias de ciertos países. Los detalles del programa están clasificados, pero pacerse afectar a hombres entre las edades de 16 y 45 años de edad de la mayoría de los países del Medio Oriente, así como Indonesia, Pakistán, Malasia, Somalia, Sudán. En la práctica, esto parece referirse al país de ciudadanía, en vez de el país de nacimiento. Las personas afectadas deben planificar una estadía de por lo menos 20 días en el extranjero antes de obtener su visa. Este hecho hace que viajar sea más incierto, y aumenta el atractivo de la revalidación automática y solicitud por correspondencia.

Existen cuatro excepciones notables en los requisitos de la visa. Éstas involucran personas en libertad condicional, canadienses buscando la entrada en categorías diferentes a la E-1 y E-2, y extranjeros de países específicos quienes son elegibles para visitas cortas de conformidad con el programa de exención de visa. La emisión de visa solamente no garantiza la admisión a los Estados Unidos, ya que cada solicitante de admisión también debe establecer su admisibilidad ante un inspector del Servicio de Inmigración en un puerto de entrada.

Los extranjeros que ya han recibido una visa de no-inmigrantes en las categorías de visa H, L y E, quienes actualmente se encuentran en un estatus vigente y cuya visa expiró menos de un año antes de la fecha de solicitud, pueden solicitar una reemisión de visa a través del Departamento de Visa del Departamento de Estado (“DOS”), actualmente en St. Louis. El proceso de reemisión de visa normalmente lleva de seis a ocho semanas, aunque los tiempos de procesamiento varían. Ofrece ventajas obvias incluyendo conveniencia para el solicitante y prevención de un posible rechazo de visa en un consultado.

Un funcionario consular, a discreción del DOS o como cuestión de criterio, puede aceptar una solicitud de visa de un extranjero que no sea residente del distrito consular peros que esté presente físicamente en el mismo. El DOS ha recomendado encarecidamente que un funcionario consular debe rechazar la jurisdicción discrecional sobre solicitudes de visa no-inmigrantes (“NIV”) en circunstancias especiales, o nunca, si estas provienen de solicitantes externos al distrito físicamente presentes en la jurisdicción, salvo que exista un motivo válido para hacerlo. A pesar de esta recomendación, un consulado puede rechazar una solicitud NIV fuera del distrito bajo la premisa de carga laboral, falta de familiarización con los documentos o condiciones en el territorio de origen del solicitante.