Un ejecutivo o gerente que cumple con los requisitos legales de la ley de Inmigración y Nacionalidad (“INA”) Sección (b)(1)(C) puede inmigrar a EE.UU. rápidamente sin necesidad de presentar una certificación laboral. En otras palabras, ni el beneficiario ni su empleador está obligado a comprobar una falta de trabajadores estadounidenses calificados ante la Agencia estatal de la fuerza laboral o el Departamento de Trabajo antes de permitir al beneficiario presentar su solicitud de regularización de estado migratorio para residencia permanente en EE.UU.

Cualificaciones:

El nacional extranjero debe haber estado empleado por lo menos durante un año (durante los últimos tres años) en la firma o corporación solicitante u otro organismo legal o afiliado o subsidiario de la misma. Es posible cumplir el “requisito de uno de tres años” incluso si la persona permanece en EE.UU. durante más de tres años si está trabajando para el mismo empleador, afiliado o subsidiaria en EE.UU. y fue empleado durante por lo menos uno de los últimos años por la misma empresa en el extranjero antes de entrar en los EE.UU. en un estatus de válido de no-inmigrante.

El solicitante debe buscar la entrada a EE.UU. a fin de continuar prestando sus servicios al mismo empleador o subsidiaria o afiliado del mismo en la que ejerza funciones gerenciales o executivas. (A diferencia de la categoría no-inmigrante L-1B, esta categoría de inmigrante no está diseñada para solicitantes con conocimientos especializados.)

Capacidad gerencial y ejecutiva se define como [INA Sección 101(a)(44); Título 8 del CFR Sección 204(j)(2)]:

Capacidad gerencial se define como una asignación con la organización en que el empleado personalmente:

 

  • administra la organización, departamento, subdivisión, función o componente;
  • supervisa y controla el trabajo de empleados de supervisión, profesional o gerencial, o administra una función esencial dentro de la organización o departamento o subdivisión de la organización;
  • tiene la autoridad para contratar y despedir o recomendar acciones relativas al personal (en caso que otra persona supervise a los empleados directamente); y
  • ejerce discreción sobre las operaciones cotidianas de la actividad o función.

    Los supervisores de primera línea no son considerados gerentes salvo que los empleados que supervisan son profesionales.

 

Capacidad executiva se define como una asignación en una organización en que el empleado principalmente:

 

  • dirige la administración de la organización o un componente o función;
  • establece objetivos y políticas;
  • ejerce una amplia latitud en toma de decisiones discrecional; y
  • recibe solamente supervisión o dirección general de ejecutivos de nivel más alto, la junta de directores o accionistas.

 

Al determinar si una persona se desempeña en una capacidad gerencial o ejecutiva, USCIS tomará en cuenta las necesidades razonables de la organización, componente o función en virtud de la finalidad general y estado de desarrollo de la organización, componente o función. El número real de empleados supervisados no es un factor determinante.

Evidencia inicial [Título 8 del CFR Sección 204.5(j)]:

El solicitante debe hacer una declaración relativa al empleo de la persona con la empresa durante uno de los últimos tres años y que el empleador estadounidense opera desde hace por lo menos unos un año. Además, el empleador estadounidense debe demostrar una necesidad razonable de un nacional foráneo en la organización en virtud del propósito general y etapa del desarrollo del negocio.

El empleador debe extender una oferta laboral en la forma de una declaración, describiendo las actividades del puesto y la capacidad en que será empleado el beneficiario. Si el solicitante busca afirmar que la persona es un gerente en una función esencial, debe proporcionar evidencia suficiente que el beneficiario trabaja “principalmente” como gerente.

La petición debe demostrar que la empresa tiene operaciones en el extranjero. Si la entidad extranjera cesa sus operaciones antes de presentar esta petición, el beneficiario no reúne los requisitos para este estatus.

La petición también debe demostrar que la empresa estadounidense no es una corporación “pasiva”, sino activa, llevando a cabo negocios considerables y verdaderamente necesita un ejecutivo o gerente.